Home
>
Tendencias Económicas
>
El sector salud como motor de crecimiento económico

El sector salud como motor de crecimiento económico

13/01/2026
Lincoln Marques
El sector salud como motor de crecimiento económico

El sector sanitario no solo cuida de nuestra salud, sino que se erige como un auténtico motor de crecimiento económico que impulsa la productividad, el empleo y la cohesión social en España.

El peso macroeconómico del sector salud

En España, el sector sanitario representa una parte sustancial del tejido económico. Según datos de 2018, el valor añadido de 94.600 M€ equivale al 8,7% del PIB, situando a la sanidad a la altura de sectores tan emblemáticos como el turismo.

La Fundación IDIS estima que, incluyendo su cadena de valor, este sector aporta aproximadamente aproximadamente 10,4% del PIB, mientras que la facturación de empresas sanitarias alcanzó los 75.134 M€ en 2022, lo que supone un 5,58% del PIB.

El gasto sanitario privado supone el 3,1% del PIB y representa más de una cuarta parte del gasto total, reflejando la importancia de la colaboración público-privada. Los hogares han incrementado su desembolso en salud un 50% desde 2003, evidenciando una demanda creciente de servicios de calidad.

El sector emplea a más de 2 millones de personas, lo que equivale al 9,2% del empleo nacional. Destaca el empleo altamente cualificado en sanidad, fundamental para sectores estratégicos como la farmacia y la tecnología médica.

Mecanismos de impulso económico

Invertir en sanidad no es un gasto, sino una apuesta por el futuro. Existen tres mecanismos principales que explican cómo la salud potencia el crecimiento potencial de la economía:

  • Ampliación de la fuerza laboral: programa de prevención y nuevos tratamientos reducen bajas e incapacidades, aumentando la población activa.
  • Aumento de la productividad: una mejor salud física y mental eleva el rendimiento laboral, la capacidad de innovación y reduce el presentismo.
  • Prolongación de la vida laboral: el envejecimiento activo y la mejora de tratamientos permiten retrasar la jubilación, manteniendo talento en el mercado de trabajo.

Además, los efectos multiplicadores de la inversión en sanidad son sorprendentes:

  • por cada euro invertido en investigación sanitaria, la economía española genera 1,6 euros de valor añadido total.
  • Cada millón de euros invertido en I+D sanitaria contribuye a la generación de más de 15,6 empleos.
  • La inversión arrastra servicios especializados, comercio e industria tecnológica, creando un ecosistema próspero.

Evidencia cuantitativa y escenarios de inversión

El informe “Inversión en sanidad: la vía española hacia la prosperidad” propone elevar el gasto sanitario en 2 puntos de PIB entre 2021 y 2025. Este plan podría generar un incremento acumulado de hasta 427.000 M€ en el PIB entre 2025 y 2040, lo que se traduciría en un 4% adicional de PIB en 2040 frente al escenario inercial.

La OCDE proyecta un crecimiento medio anual del gasto sanitario per cápita del 2,7% antes de la pandemia y estima que el gasto público en sanidad crecerá en promedio un 1,5% del PIB hasta 2045, impulsado por el envejecimiento y los avances tecnológicos. Funcas calcula que corregir la infrafinanciación de recursos humanos podría añadir 3.500 M€ en 2030, equivalentes al 0,27% del PIB real.

Estos escenarios demuestran que la inversión en sanidad no solo respalda el bienestar, sino que actúa como palanca para el desarrollo económico sostenido a medio y largo plazo.

Coste económico de la enfermedad y el no invertir

El coste de la mala salud se refleja directamente en las finanzas públicas y privadas. En 2024, el Estado destinó más de 15.000 M€ a incapacidades temporales, mientras que las empresas asumieron otros 4.600 M€.

  • Casi 20.000 M€ en bajas médicas, equivalentes al 1% del PIB.
  • El absentismo y la baja productividad reducen el potencial de crecimiento.
  • La prevención y la gestión de enfermedades crónicas podrían minimizar este impacto.

Este análisis pone de relieve el coste de oportunidad en producción no realizada y la necesidad de políticas proactivas en salud laboral, prevención y apoyo a la salud mental.

Retos y tendencias futuras

El sector sanitario encara desafíos, pero también oportunidades sin precedentes. La digitalización, la telemedicina y la inteligencia artificial están transformando la forma en que se prestan servicios de salud, optimizando costos y mejorando la accesibilidad.

El envejecimiento progresivo de la población exige reforzar la atención a crónicos y la salud preventiva. A su vez, la sostenibilidad del sistema exige financiar con criterios de eficiencia y garantizar la equidad territorial para reducir brechas entre comunidades.

La colaboración público-privada deberá intensificarse, favoreciendo la innovación en nuevos fármacos, terapias y dispositivos médicos. Iniciativas de salud comunitaria y modelos de atención centrados en el paciente serán clave para construir un sistema resiliente y adaptable.

En definitiva, el sector salud es más que un pilar social: es un catalizador de crecimiento, empleo y cohesión. Invertir en sanidad no solo salva vidas, sino que alimenta el impulso económico y fortalece el bienestar colectivo.

Referencias

Lincoln Marques

Sobre el Autor: Lincoln Marques

Lincoln Marques es especialista en educación financiera en metaplena.org. Desarrolla artículos prácticos sobre organización del dinero, hábitos financieros saludables y construcción de estabilidad económica a largo plazo.